91. Rowan está creciendo muy rápido.
El Gran Salón respiraba una calma tensa bajo la mirada plateada de la luna llena, cuyo fulgor espectral se derramaba desde la claraboya, iluminando el improvisado consejo. Unos pocos miembros de alto rango, se reunían para cenar manteniendo una cortesía forzada, un barniz delgado sobre la creciente inquietud, la división que se respiraba en la manada.
— “Suriën…” —masculló el cachorro absorto en su juego desde un rincón del salón, la palabra prohibida escapándose de sus labios sin que él mismo