100. Esa mujer es una traidora.
Alexander observaba todo desde las sombras exteriores, inadvertido. Un escalofrío le recorrió la espalda al ver cómo el hada lunar se materializaba, danzando en la tensión del ambiente y proyectando aquel recuerdo que, por un instante, lo devolvió a un pasado que creía sepultado.
Tenía explicaciones para lo que estaba sucediendo, pero Evelyn había hablado de más, destrozando su coartada, y ahora todo se tambaleaba peligrosamente.
Sus dedos se cerraron en un puño apretado, las uñas hundiéndose e