Un ave.
Un ave volaba por el cielo rumbo al Norte.
Ya había estado en ese lugar antes, un lugar en el que se sentía segura.
Voló y voló por días solo haciendo pequeñas pausas para alimentarse, tomar agua y acicalarse.
Al llegar a su destino, ella buscó a aquél lobo que podía comunicarse con ella.
Lo encontró sentado frente a un río.
Chilló avisando su presencia y descendió de los cielos. Sus patas tocaron el suelo y aleteó para estabilizarse.
-Ha pasado un tiempo, pequeña. - Dijo con voz p