Capítulo 29.
Desde ese día comenzó a hacer méritos el lobo.
Le di una cabaña desocupada para que pudiera vivir y, tal como dije, pasó al menos su primer semana arreglando techos.
Durante la segunda semana hizo una prueba para entrar con los guardias.
Y en la tercera ya se había ganado a toda la manada que no lo conocía.
-Ya deja de hacer sufrir al pobre lobo. - Dijo Bib una tarde después de revisar el presupuesto. - Te trae flores, arregla tu techo y toca fuera de tu ventana. Uno así no se consigue