Capítulo extra. Gail.
La mañana apenas iniciaba cuando en camino hacia mi manada encontré leves rastros de Renegados.
Sin dudar desvié mi carrera para seguirlos.
Era lo que había estado haciendo durante los últimos años: Comer, dormir, rastrear Renegados, matarlos y seguir con el ciclo.
Mi rutina para tener la mente en blanco durante meses.
No sabía si era una bendición o una maldición que siempre hubieran un par más que perseguir y matar.
El largo de mi cabello era el único indicativo sobre cuándo volve