Capítulo 3.
Mientras los lobos me escoltaban fuera del territorio, pensé en que había perdido la oportunidad de hablar con la Luna Suprema.
Lo pensé por algún tiempo y quería hacerle una pregunta: ¿Era necesario tener un Alfa para ser una Luna? Vaya, no estaba segura de querer poner a cualquier macho al frente de mi manada. Una manada en la que había trabajado arduamente para ver florecer.
Desde el año anterior papá me estuvo presentando a algunos machos de otras manadas que él consideraba "aptos" para