Narra Chloe Wheeler
Ese momento con Max era todo lo que necesitaba para comenzar a revitalizarme. Me había tratado como una reina, como nadie lo había hecho como pareja y en menos tiempo del que había durado antes con alguien. Esa mirada me lo decía todo, no necesitaba ver más para darme cuenta de que él era el hombre de mi vida.
Max se acercó a mí para masajear mis hombros con delicadeza.
—Es hora de irnos —dijo y me volteó para darme un tierno beso que yo recibí gustosa.
Yo intentaba por todo