POV DE PRIETO.
Veo como la mandíbula de aquel miserable se tensa, puedo observar claramente como sus puños se aprietan mientras las venas de sus manos se engruesan por la fuerza que hace. La rabia en su mirada me dice que está al borde de perder el control.
Por ello está atado con cuerdas que se hunden en su carne, dejando marcas rojizas que probablemente permanecerán por días, por esa razón está en esas deplorables condiciones, sucio y maltrecho en esta habitación húmeda y oscura, donde apenas