Capítulo 45. No le hizo caso
Piero miró hacia los árboles, estos eran inmensos, pero sus ramas se enlazaban unas con otras, se dio cuenta de que era la única vía por la cual podía escapar sin ser visto, “Gracias a que mi padre me enseñó a trepar”, pensó, miró hacia la casa de su tío Sebastián con nostalgia, él los quería, eran cariñosos, divertidos, sobre todo sus abuelos Sebas y Bella, eran lo más divino del mundo, pero para él no había nadie más importante que Enzo Ferrer “Y si de verdad mi papá ha muerto, los responsabl