Capítulo 35. Eres perfecta
A partir de ese día, Nicol, aprovechándose de su papel de esposa, empezó a interesarse por todo lo que hacía Enzo, no era tonta, los primeros días no hizo ningún movimiento en su contra porque pensó que, de hacerlo, como ella estaba entrando al círculo íntimo del hombre la culparían de lo que ocurriera, pero esto provocó la molestia en Torrence, con quien se reunió durante esa primera semana dos veces.
—No te entiendo Nicol, hasta ahora aliarme contigo, no me ha reportado ningún beneficio —dijo