Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche cayó sobre la mansión Volkov trayendo consigo un silencio denso, cargado de la electricidad residual de la batalla librada en la sala de juntas. Me quité los tacones en el pasillo, sintiendo el frío del mármol bajo mis pies, un recordatorio de la realidad gélida en la que ahora habitaba. Mis hombros pesaban; la armadura de seda roja que me había servido de escudo frente a los consejeros se sentía ahora como una piel extraña que deseaba arrancar. Sin embargo, no fui a mi habitación. M







