—Cada hombre que pueda cruzarse por tu vida me pone celoso. Desde el niño que con su inocencia te arranca una sonrisa, hasta el viejo que con sus canas te podría hacer sentir segura y tranquila en su presencia.
Dio un paso hacia ella.
—Estoy celoso del maldito aire, cuando acaricia tu cuerpo con soltura, alborota el ritmo de tu cabello o te arranca hasta una risa. Celoso del agua que humedece tus labios, de las miradas que robas cuando sales a la calle. ¡Estoy celoso de todo aquel que obtiene d