—No tendría por qué. Y no es para ofenderte, pero puedo estar segura de que no eres el tipo de hombre que le gustaría a Mariam. Quizás lo que puedas darle, sí…
—Y por eso está celosa —indicó Ares—. Porque eres tú quien tiene el poder de Ares Ravage. El asqueroso, el monstruo, el infernal —Melissa sintió pena al escucharlo tildarse de esa manera—. Pero, al final del día, también el millonario, el multimillonario que puede conseguirte cuanta riqueza quieras, pidas, desees. Eso, aunque no sea el t