—Tu primer todo.
Él suspiró con pesadez, dejando sus manos en la cintura antes de continuar.
—Conocí a Imane en Austria —Melissa escuchó con atención—. Cuando empecé la universidad, ya estaba formando el negocio con mis amigos, del que te hablé un poco, y ella necesitaba dinero. Prácticamente fue mi primera empleada, hizo de asistente —se vieron de frente—. Nos llevamos bien desde esa improvisada entrevista que le hice en una banca de un parque, y a los pocos meses empezamos nuestro noviazgo. P