—No sé si es que tenía meses de no comerlos, pero hoy saben a gloria.
Las dos se sonrieron, y mientras compartían de la gran variedad que habían escogido, hablaban de sus actuales situaciones. Kimmy, después de todo, sí envió su currículum al correo que había en la tarjeta que Gaspar le dio, pero no lo hizo de inmediato porque quiso mejorarlo, por lo que su aplicación apenas estaba empezando. Y vaya que había notado lo estricto que era Ares con sus posibles trabajadores.
—¿Quieres que hable con