—No lo hizo, él sin duda no lo hizo. Pero las miradas, los gestos, los leves fruncimientos dicen mucho a veces. Y sí noté, en más de una ocasión, cómo Federico o la misma Mariam parecían indignados con la idea de que gastara el dinero de papá… de su papá…
Zane negó, lo hizo varias veces, pero tras un suspiro tomó de su whiskey, viéndola a los ojos.
—Eso se acabó —la voz, suave pero segura, le erizó hasta la piel—. Y esa tranquilidad, ese nivel de paz que ha llegado a mí al aceptar lo mismo, al