Al final, tras un suspiro, se puso de pie.
—Mira, las reglas que Ares tiene en nuestra casa es algo que todos, incluyéndolo e incluyéndome, cumplimos. Porque así ha funcionado todo muy bien en este tiempo, y sigue funcionando bien. Ahora mismo estoy no solo en mi mejor momento, también en una etapa que se siente como de luna de miel con mi esposo —explicó—. Y por lo mismo, no voy a alterar eso por reglas que he aceptado. Y esas reglas abarcan las visitas que vienen a mi hogar, incluyendo las de