Adir
Yo estaba tranquilo, durmiendo con Nayla, cuando mi teléfono empezó a sonar. Tomé el celular medio adormecido y fruncí el ceño al ver el nombre de la tía Bianca en la pantalla. Casi nunca me llama directamente. Normalmente resuelve todo con mi madre y listo. Solo con ver su nombre ahí ya sentí que eso no venía acompañado de algo simple.
Contesté de inmediato.
Llamada
Bianca: Hola, sobrino. ¿Todo bien?
Adir: Todo bien, tía. ¿Pasó algo?
Bianca: No pasó nada grave, pero Natália y yo estamos i