Sahir
Solté la radio y me levanté rápido. Maisha seguía de pie frente a mí, mirándome con esa mezcla de provocación y nerviosismo que ya había aprendido a reconocer. Tiré de su vestido con cuidado, dejando que la tela cayera al suelo.
Ella se quedó un poco avergonzada por un instante, pero le tomé el rostro y la besé.
Un beso lento.
Sin prisa.
Guié a Maisha hasta la cama y la recosté con cuidado. Me quité la camisa y luego el short, quedándome solo en ropa interior. Cuando volví sobre ella, emp