MISHA
—Casi estoy demasiado distraído para llamar a Lenin, incluso cuando Drea desaparece en el baño a refrescarse. Siento que cada vez que ella está cerca, lo único en lo que puedo pensar es en cómo voy a penetrarla.
Si supiera lo que estoy pensando, probablemente cuestionaría mi cordura. Incluso yo la cuestiono mientras marco a mi hermano para contarle lo que estamos a punto de hacer.
—Más te vale que no estés en la cárcel —dice Lenin en cuanto contesta el teléfono.
—No tienes tanta suerte —r