DREA
—Mi estómago se revuelve cuando veo el nombre de Diego en mi teléfono. Eddy está tanto muerto como vivo hasta que responda, y hacerlo se siente como sellar su destino. Si Diego está demasiado enojado conmigo por traer a Misha, ni siquiera se molestará en discutir conmigo. Solo me informará que ya le cortó la cabeza a Eddy y que la recibiré por correo en una semana más o menos.
Mi dedo se mantiene sobre el botón de rechazar, pero Misha me lanza una mirada de urgencia y decido contestar el t