Capítulo 13
Don Antony Strondda
Es nuestra noche de bodas, y no entiendo por qué lo pone tan difícil, los matrimonios en la mafia son todos en esos términos, o al menos deberían serlo. Lo más que hay son acuerdos, como el que buscamos mi padre y yo para Laura, nada más lejos de eso.
Tantos aburrimientos queriendo su lugar, y ella rechazándome, más cuando estoy seguro que despierto deseos dentro de ella, y lo niega hasta el final, me revuelve, porque sé que mis besos la conmueven.
Nunca había sentido esto, esta loca necesidad de poseer a alguien, de sentir a una mujer entre mis brazos. Deseo a Fabiana con ímpetu, y dentro de mí se ha formado una tormenta capaz de arrasar con todo lo que tengo delante si no la poseo.
Abandoné sus labios para besar su suave cuello, oliendo el aroma de las flores en él. Ningún aroma de mujer era tan embriagador como el suyo, pero ella rechazó mi beso, ni siquiera me dejó tocarla, le daba asco.
El hecho de que se quedara parada como u