Capítulo 130
Enzo
La noche siguiente:
- Te ves peor embarazada - rocé mi barba contra su piel.
- Claro que no, sólo eres tú - me susurró al oído.
- Te voy a arrancar la ropa... - Me puse encima de ella.
- No te atrevas o te complicaré aún más la vida. - Tumbé mi cuerpo junto al suyo, desanimado.
- ¿Qué quieres ahora?
- Nada... sólo dormir. Buenas noches...
La maledetta se tumbó con su lencería roja, y parecía tener un rastreador de peligros en el cuerpo, porque yo no