CAPITULO 12

El espejo me devolvía la imagen de una mujer que apenas reconocía, pero que me gustaba mucho más que la muñeca de porcelana que Santiago intentó fabricar. Llevaba un vestido de seda azul medianoche, tan ajustado que se sentía como una segunda piel, y un antifaz de encaje que ocultaba mis ojos pero resaltaba mi determinación. Ya no era la víctima; esta noche, bajo el nombre falso de Elena Valenti, yo era la cazadora.

​Escuché la puerta de la habitación del hotel abrirse y un escalofrío me recorr
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App