CAPÍTULO 14
La terraza de la torre norte padece un mutismo absoluto, esa clase de silencio mineral que sobreviene a los cataclismos biológicos cuando los eyectores de aire detienen su zumbido. El firmamento, una bóveda ennegrecida por la quema de los condensadores de la periferia, conserva todavía los trazos de una luminiscencia residual; son las últimas brasas en suspensión de la infantería del sur, filamentos de carbón que flotan en las corrientes térmicas antes de precipitarse sobre los baluartes. El air