STEFAN
—No me interesa jugar a las alianzas con traidores o con gente que no entiende las reglas —añadí, mi voz gélida mientras miraba a Dimitri y Viktor—. Así que les sugiero que tomen una decisión rápida.
Iván se reclinó en su asiento, su expresión indescifrable. Anastasia me observaba con ojos calculadores, mientras Katya mantenía su silencio habitual, aunque no podía ocultar del todo su curiosidad.
—Supongamos que aceptamos esta tregua —dijo finalmente Iván, su tono arrastrado como si estuv