Pesadilla.
Otra vez, esa maldita pesadilla, me despierto agitada sin poder contener mis lágrimas. Cada vez era más intenso, pero aun así no lograba recordar nada, solo tenía pesadillas que me hacían gritar de miedo, despertaba nerviosa y temblando.
Me tumbé en la cama, cerré mis ojos y me acordé de todo lo que pasó ayer. Aquella figura, esos ojos… es como si antes los había visto en algún lugar que no logro recordar. La cabeza me duele y me espanto al escuchar cómo tocan mi puerta; duro me levanto sin gan