Mundo ficciónIniciar sesiónUn rugido de lobos resonó, estremeciendo el valle.
Y como respuesta, la tierra alrededor de la grieta comenzó a temblar. De la niebla emergió el ejército de Kaelith: miles de sombras de formas diversas—lobos negros sin ojos, hombres de piel humeante y murciélagos gigantes que volaban bajo. Sus voces eran un coro de chillidos infernales.
En el centro de todo, se erguía el propio Kaelith. Su capa ondeaba, sus ojos ardían en p&







