Mundo ficciónIniciar sesiónLas palabras se clavaron como cuchillas en el pecho de Seraphine. Bajó la cabeza, sus manos temblando.
Alaric se incorporó de golpe, su voz llena de mando: —Regresamos al cuartel. Ahora. No habrá más discusiones.
Rafe quiso replicar, pero al ver el rostro de Alaric, desistió. Solo miró a Seraphine con una preocupación que no se atrevió a pronunciar.
El regreso a su escondite en Ashve







