Mundo de ficçãoIniciar sessãoSeraphine devolvió las miradas sin sonreír, mientras Alaric se erguía un poco más, sus ojos recorriendo la sala como un lobo evaluando a una manada desconocida.
Avanzaron hacia los asientos principales. Sus pasos resonaban claros sobre el mármol, con un ritmo lento que marcaba el inicio de algo.
Al sentarse, Seraphine ocupó la silla central del lado largo de la mesa, señal inequívoca de que ella era el centro de esta reuni&







