Mundo de ficçãoIniciar sessãoSeraphine cerró la carpeta lentamente. —Entonces les daremos asiento… pero no en un lugar cómodo.
A media mañana, la actividad en el palacio creció. Los sirvientes transportaban cajas con copas de cristal, flores frescas llegaban del invernadero y la cocina enviaba un aroma cálido por los pasillos.
Seraphine inspeccionó el gran salón. Caminaba despacio, sus ojos repasaban cada detalle: la tela sobre la m







