Mundo ficciónIniciar sesiónLevy se sintió como un idiota cuando su pene se irguió ante la visión de Meg enfundada en aquel uniforme que claramente le quedaba demasiado justo. Sus pechos se marcaban, redondos, turgentes, invitándolo a estrujarlos, y él tuvo que recurrir a todo su autocontrol para no extender la mano, y acariciar el cuerpo de la chica.
- ¿Quieres quitártela mientras yo busco otra ropa que sea más apropiada para ti? ¿Qué talla qu







