Mundo de ficçãoIniciar sessãoMeg no sabía donde se encontraban los vestuarios,pero era demasiado orgullosa como para preguntarle a Levy, que por algún motivo, parecía furioso con el mundo; así que tuvo que preguntar a varios miembros del personal, hasta que consiguió dar con la puerta del lugar.
Buscó su taquilla, pues tal y como le habían dicho otras enfermeras del hospital, todas ellas iban marcadas con los nombres de sus propietarios, y cuando al fin la encotnr&o







