Me quedé mirando la habitación y los ojos casi se salen de mis cuencas, esto se parecía al cuarto rojo de ese Grey (Si, la ví, algo que pasa frecuentemente cuando me quedo los fines de semana con mi hermano y sus gustos terribles por el cine y las series). Había una cama en el centro con dosel, a la derecha un sillón tántrico, yen el costado izquierdo un armario. La curiosidad pudo más y lo abrí, retiro lo dicho, esto parecía una sala de tortura.
Había fustas, esposas, dildos de todos los port