Había pasado toda la mañana en mi cama, me sentía deprimida y deshecha. Hasta que el sonido de la puerta principal me obligó a levantarme.
—¡Con que seas tu mamá no te daré la mensualidad del mes siguiente...!— cerré mi boca al instante, Una hermosa rubia me veía con una sonrisa en su rostro—. ¿Mía?
Mía me da una escaneada y me siento estúpida por llevar una pijama de Lilo y Stitch.
—¿Puedo pasar?— la escuché decir, apreté los dientes inquieta y me hice a un lado, Mía analizó mi humilde morada y