Mi cabeza daba vuelva, no podía procesar si quiera lo que había dicho el doctor.
—¿Embarazada?— repitió Emma, yo no podía decir nada solo salía de mi boca balbuceos.
—Así es— y el doctor miró hacia todos los lados—. ¿Dónde está el padre?
Mi corazón se estrujó por un segundo, mire a mi amiga y ella captó el mensaje enseguida.
—¿Por qué no salimos viejos chismoso?— el doctor frunció el ceño y Emma solo lo sacó a empujones hasta cerrar la puerta en su cara—. ¿Cómo que estás Embarazada, Avery?
Pero