Cepillo mis dientes mientras me veo en el espejo, mi rostro se ve opaco y mis ojos cansado. ¿Cómo terminé aquí?
Limpio mi rostro con mi toalla y salgo del cuarto del baño, mis padres quienes estaban de vacaciones en Hawai aún no sabían de mi boda. ¿Cómo podía explicarlo? Y mucho más, que dentro de poco me caso. Nada era como alguna vez soñé.
Me dejo caer en mi cama mientras suelto un suspiro, y recuerdos de hace unas horas llegan a mí:
—¿Embarazada?— escuché como soltó la señora Ness, quien se