Punto de vista Marcelo
—Cariño, mañana saldré con Edward y unos amigos. Dicen que es una despedida de soltero, pero solo me tomaré un par de copas y regresaré temprano —le dije, pero Valeria me lanzó una mirada cargada de ira. Ya sabía que estaba molesta.
—¡No vas! —frunció el ceño, aunque luego esbozó una sonrisa juguetona—. No, es broma, amor. Espero que tengas un gran día, te lo mereces, y puedes salir las veces que quieras.
—¿De verdad no te molesta? —pregunté, desconcertado.
—Marcelo, por