Punto de vista Marcelo
Tres meses han pasado desde que Valeria se mudó conmigo. Su embarazo avanza, su vientre crece y, con él, sus hormonas están más incontrolables que nunca. Está más sensible, llora por todo y no quiere quedarse sola ni un momento. Sin embargo, yo tengo que ir a trabajar. En la empresa las cosas se complican. Recientemente ha comenzado a haber una desaparición de dinero, por increíble que pareciera. Alguien estaba moviendo dinero de manera ilícita, y lo peor de todo es que