66: Amenazas

El alta llegó dos días después. Los médicos dijeron que Rocío podía seguir su recuperación en casa, siempre que estuviera acompañada, tranquila, y tomara su medicación.

Pero la tranquilidad no se podía recetar.

Desde su regreso, Rocío apenas hablaba. Pasaba las horas encerrada en su habitación, con las cortinas cerradas, sin tocar el celular ni abrir un solo libro. Tomaba las pastillas, pero no probaba bocado.

Esa tarde, Mateo salió del cuarto con la bandeja de comida en las manos. No le había
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App