Miré el carro y sentí que no podía volver a entrar ahí, menos cuando Gianluca bajó para ir en mi dirección.
—Aléjate de mí —retrocedí al verlo —. No quiero que te me acerques, entiende que de todas las personas que existen en este mundo, tú eres a quien menos quiero ver.
—Entiendo que llegué a causar demasiadas complicaciones en tu vida, pero jamás llegué a pensar en que ibas a estar casada.
—No te creo, porque al final de cuentas te presentaste en la casa de mi esposo muy campantemente. Además