Las placas fueron puestas en la máquina correspondiente; ahí salía una reventadura en el hueso. Rocío descansaba en la camilla mientras veía esto.
—Tienes que guardar reposo —el doctor la miró seriamente —. Esto tomará al menos un mes de reposo total, la fisura fue bastante grande.
—No puedo hacerlo, doctor. Me encuentro cuidando a una bebé que solo acepta mis brazos y el reposo es algo bastante difícil de guardar dadas las circunstancias.
—Rocío, no te preocupes por Sofía —el señor Mateo habló