La confesión de Zayd me había sorprendido más de lo que me hubiera gustado y lo peor es que era de manera desagradable.
Al final me preguntaba si esa frialdad era por lo que estaba atravesando o generalmente era así. No lo sabía, pero tampoco pensaba preguntar por qué no deseaba incomodar con mi curiosidad.
—Disculpa, si soy un tanto entrometida, pero me gustaría saber qué es lo que tu mamá tiene. Quizás pueda ayudar de alguna manera.
—No hay nada que puedas hacer, ella tiene cáncer en el estóm