El teléfono de Juniper sonó en la mesita junto a ella. Callum. Dudó antes de contestar, con la cabeza dando vueltas.
"Juniper", su voz era firme, pero no ocultaba la carga que percibía en ella. "Tenemos que hablar".
Gruñó y colgó. Volvió a mirar la habitación, que solo estaba medio llena. Su hijo merecía algo mejor que estar en medio de la destrucción que el mundo de Callum había traído. Pasara lo que pasara, tenía que salvaguardar esta vida que llevaba dentro.
Pero una idea seguía rondándole.