"¿De verdad crees que ganaste?" La voz del genio era gélida y casi divertida. "Callum, llegaste hasta aquí solo para descubrir que siempre fuiste solo un peón en un juego más grande."
Callum apretó la mandíbula. "Nunca me rendiré ante alguien como tú."
El genio rió, y el sonido resonó en las paredes de piedra. "Sí, deberías. Al final, te darás cuenta de que tu familia nunca estuvo destinada a estar al mando de este imperio. Naciste para destruirlo."
El corazón de Callum dio un vuelco. Apretó lo