"¿Estás bien?", dijo una voz tranquila, interrumpiendo sus pensamientos.
Se giró y vio a Aria en la puerta, con la frente fruncida por la preocupación. Su presencia, cálida y reconfortante, lo ayudó a sentirse mejor. Ella siempre estaba ahí para él, pero ahora... No pudo evitar preguntarse si realmente sabía lo pesada que era la carga que llevaba.
"Estoy bien", dijo con voz áspera. "Solo cansado".
Parecía menos tensa, pero su lenguaje corporal seguía tenso. "No te ves bien. No has hablado mucho