91. EL SUEÑO
VICTORIA:
Ricardo alzó la mirada para mirarme. Parecía un poco sorprendido ante mi arrebato de celos. Porque, aunque no lo decía, veía que se daba cuenta de que estaba celosa de su amor por Isabel. Vino hacia mí, pero no dijo nada, porque sabía que cualquier cosa que intentara sería un error.
—Cálmate —soltó finalmente, llevando ambas manos a los bolsillos—. Isabel no tiene nada que ver contigo.
Para mi sorpresa, me atrapó por la espalda y me llevó hacia la cama. Aunque estaba molesta y c