Mundo ficciónIniciar sesiónVICTORIA:
La mañana llegó sin que me percatara; todo estaba oscuro y la tormenta no había pasado todavía. Ricardo dormía profundamente a mi lado. Me quedé quieta, sin querer despertarlo. Pero la necesidad de ir al baño me obligó a levantarme. Recordaba claramente lo que me había dicho la noche anterior. No podía dejar que esas palabras me engañaran. Ricardo no me amaba; eso era claro, sólo tenía







