73. EL ENCUENTRO CON MATÍAS
VICTORIA:
Él dio un paso hacia mí, tranquilo y prepotente. El aire de superioridad me irritaba profundamente, pero no me moví. No iba a retroceder ni un milímetro frente a él. Recordaba las disputas entre mi padre y el señor Castellanos, quien estaba empeñado en comprar todos los negocios que tenía. Al parecer, ahora su hijo piensa que puede hacer lo mismo. Lo que no esperaba era que me casara con Ricardo Montiel y, al parecer, buscó a Isabel para que lo ayudara a controlarlo.
—¿En tu hotel?