Mundo ficciónIniciar sesiónVICTORIA:
Descendimos despacio en la casa y vi cómo Octavio descendía del auto negro que nos había acompañado. Me preocupé; todavía no se había recuperado del todo. Caminé a su encuentro y lo regañé.
—Tío Octavio, no debes andar detrás de nosotros —dije, tomando su brazo mientras nos dirigíamos al interior. Ricardo nos seguía en silencio—. Toma esta carpeta, e






